¡Felicidades mamá!, nació tu bebé y puedes vivir al máximo el orgullo de ser madre, el momento que esperaste durante tanto tiempo llegó, ahora tienes que estar preparada para que tu bebé crezca sano y fuerte.
El primer paso es la lactancia, una etapa que en cuestión de nutrientes es indispensable para él y también para ti.
La leche materna es el mejor alimento para el recién nacido, en ella le estás dando todos los nutrientes que necesita (proteínas, vitaminas, minerales, etc.) en cantidad y calidad adecuadas, además de proporcionarle anticuerpos para protegerlo de infecciones.
Es importante que tu alimentación sea la adecuada para que la leche materna sea rica en nutrientes, y además, pregunta a tu médico sobre la ingesta de vitaminas para que tú y tu bebé estén sanos durante esta etapa.
El consumo de vitaminas es importante debido a que la lactancia es un periodo en el que tus necesidades energéticas y nutritivas son muy elevadas.
Es un hecho que no puedes comer en exceso, por lo que tomar vitaminas es una muy buena opción para mantener tus niveles nutricionales óptimos y por lo tanto, transmitirlos a tu bebé en la leche materna.
Las necesidades de las vitaminas A, B1, B2, B6, B12, C, D, E;.aumenta durante la lactancia, así como las del calcio, hierro y zinc.
La mejor fuente de vitaminas para el recién nacido es la leche materna, por ello, debes estar bien nutrida para poder producir leche con alto contenido de vitaminas y al mismo tiempo, proteger tu salud.
Además, amamantar tiene sus ventajas, no sólo creas un lazo con tu bebé sino que también se produce en tu cuerpo una hormona que inhibe la ovulación, con lo que disminuyes la posibilidad de un embarazo
Ahora que tienes a tu bebé entre tus brazos, disfrútalo al máximo y vive con intensidad cada minuto de la vida con tu hijo.
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