Si es necesario (por ejemplo, sospecha de fractura ósea) una mujer embarazada puede someterse a este tipo de examen puesto que la dosis de radiación es mínima. Sin embargo, los médicos o técnicos que realicen el procedimiento siempre deben ser avisados ya que en algunos casos es posible proteger a la gestante de la radiación con un delantal para el abdomen.